México conserva ventajas que lo mantienen en el radar de los inversionistas internacionales, pero enfrenta una combinación de bajo crecimiento, presiones fiscales y dudas sobre el rumbo de Pemex que podrían poner en riesgo su atractivo financiero en los próximos años, advirtió Franklin Templeton.

A pesar de la incertidumbre local y global, el país mantiene estabilidad en sus mercados, según evalúa esta gestora de fondos de origen estadounidense.

Explican que son cuatro factores lo que lo hacen un mercado único: una tasa de interés atractiva, profundidad de mercado, grado de inversión e historial de pago.

En ese sentido, el mercado sigue premiando a México; pero al mismo tiempo, enfrenta la paradoja del menor crecimiento.

«La economía está bajo mucho estrés», señaló Ramsé Gutiérrez, SVP y codirector de Inversiones de Franklin Templeton México.

El experto advirtió que el problema es que se ha acumulado el bajo crecimiento durante al menos dos décadas, resaltando la débil tasa de 0.6% anual del PIB en 2025.

«Es mejor tener una recesión y recuperarte y crecer fuerte, a evitar la recesión, pero crecer poco durante tanto tiempo», reflexionó.

Para el experto, la baja inversión explica gran parte de esa baja de crecimiento, que a su vez afecta la consolidación fiscal, entrampada en un círculo vicioso de menos crecimiento igual a menos recaudación, igual a menor crecimiento potencial.

En ese escenario está en juego la calificación crediticia de México, que está cerca del límite.

Los analistas ven probable un castigo por parte de S&P con una baja en la nota en el corto plazo, luego de cambiar a negativa su perspectiva sobre la nota mexicana en mayo.

De concretarse este escenario, la nota quedaría a un escalón del grado especulativo, similar a la posición que ya tiene con Fitch y Moody's.

Sin embargo, los analistas advierten que aún hay tiempo para esquivar la pérdida de inversión: dependerá de repuntar el crecimiento y reducir el déficit.

«Si el gobierno no logra un mejor crecimiento ni apurar la consolidación fiscal, sí vendría una pérdida hacia el final del sexenio», dijo por su parte Luis Gonzalí, VP y codirector de Inversiones en Franklin Templeton México.

No es el fin del mundo, pero sí una llamada de atención

Aún si se cumple ese escenario, los expertos aseguran que «no es el fin del mundo, pero sí una llamada de atención».

Para México no implicaría cerrar el acceso al capital, pero sí enfrentar mayores costos de financiamiento y competir por recursos en una categoría distinta de mercados emergentes, particularmente Brasil.

Las claves de esquivar ese escenario, de acuerdo con los expertos, están en conseguir que México mantenga ventajas comerciales con el T-MEC; que se impulsen proyectos de infraestructura, en particular en energía; con ello aumente la inversión; y, de manera central, las señales sobre Pemex, pues consideran que los apoyos del gobierno a la petrolera han sido «irracionales».

Pesé a las advertencias, el escenario base de Franklin Templeton no contempla una pérdida del grado de inversión: estima que el acuerdo comercial trilateral seguirá favoreciendo a México, aunque bajo un entorno de volatilidad y con políticas fiscales consideradas 'tibias' por la falta de cambios estructurales.

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