En los últimos años, el número de personas que practican el workout Hyrox alrededor del mundo ha aumentado considerablemente, sumando cerca de 1.5 millones de participantes en las carreras de esta disciplina, de acuerdo con cifras de la empresa organizadora, responsable de la marca a nivel global.
Sin embargo, este 13 de septiembre, la compañía enfrentó una crisis reputacional a nivel mundial después de que circularan en redes sociales y medios de comunicación las fotografías de la deportista australiana Joanna Wietzryk completando el evento de Hyrox celebrado en Beijing, China.
Durante la competencia, la renombrada atleta sufrió un accidente gastrointestinal que le desencadenó diarrea. El problema radicó en que, de forma unilateral, decidió no interrumpir su participación y, al usar una licra deportiva sumamente ajustada y corta, dejó ver al mundo los resultados del incidente.
Los participantes aseguraron que, a pesar de las quejas, el comité organizador le permitió continuar, por lo que finalizó en el primer lugar de su categoría en medio de un escándalo reputacional que ya dio la vuelta al mundo.
De Canadá a Indonesia, los internautas criticaron que el reglamento de Hyrox es tan estricto que llega a penalizar a quienes se limpian la nariz o escupen accidentalmente, pero que, "curiosamente", no se pidió suspender la participación de Wietzryk, ahora mundialmente famosa por esta situación.
En medio de la polémica, la australiana cerró los comentarios en sus redes sociales para evitar el bullying de los usuarios, quienes han sido implacables al señalar que su actitud fue "insensible" hacia los demás, además de mostrar un supuesto "egoísmo".
Ante la controversia, Hyrox emitió un comunicado en el que advirtió a los usuarios que quienes fomenten el acoso hacia Joanna Wietzryk serán vetados de por vida de sus competencias; una reacción que, lejos de calmar al público, aumentó aún más la tensión.
Al día siguiente, el CEO de la organización, Christian Toetzke, declaró que las reglas de las carreras se ajustarán para dejar asentado con absoluta claridad que los accidentes que representen riesgos sanitarios para los participantes implicarán que la prueba ha "terminado" para quien los sufra.
Los riesgos legales a los que se enfrenta Hyrox por la actuación antideportiva de una de sus participantes
En entrevista con México Plus, el abogado y activista mexicano Carlos Azeem Sánchez Alvarado explicó que la postura de la empresa es el resultado de una mala gestión de relaciones públicas y del desconocimiento de las leyes locales.
"El hecho de que sean una empresa privada no los exime de respetar las regulaciones sanitarias de los países, regiones y ciudades donde se lleven a cabo las competencias. Desconozco cuál sea la regulación en China, pero deben mantenerse atentos a las posibles sanciones que existan para este tipo de situaciones en ese país", explicó Sánchez Alvarado.
Recordó que la costumbre en naciones como Estados Unidos es interponer litigios a la "mínima provocación", por lo que lo sucedido en el último evento de Hyrox podría desatar una ola de demandas por parte de los quejosos, entre los que se encuentran varios estadounidenses.
"Hyrox está frente a una situación sumamente complicada porque quieren defender a su atleta. Tengo entendido que es una embajadora de la marca; quizá de forma personal quieren cuidarla, pero ahora deben entender que lo que sucedió tendrá repercusiones en varios países, muchas de ellas legales", sentenció el abogado.
Comentó también que muchas empresas en el ramo deportivo "se dejan llevar por la emoción y el ánimo competitivo, y olvidan que muchas de las cosas que pasan en la práctica llegan al terreno de los tribunales, porque nadie debería estar exento de obedecer los códigos".
Actualmente, Hyrox prepara el inicio de su temporada en México, que incluye eventos del 29 de octubre al 11 de enero en el Centro Banamex de la CDMX, así como otros pop-ups en Cancún y Acapulco.