En el marco de la Semana de México por el Clima, Araceli Becerril, directora de Responsabilidad Corporativa de L'Oréal Groupe México, centró su mensaje en un principio: la sustentabilidad debe pasar de los compromisos a las acciones. Durante el panel “Cambio de mentalidad, economía circular e innovación: de la intención a la acción”, señaló la importancia de fomentar la cultura del refill. Como ejemplo, indicó que un envase rellenable para fragancias o cremas, al reutilizarse tres veces, reduce hasta 80% la demanda de vidrio.
Becerril subrayó que los consumidores están cada vez más informados y conscientes de la huella que dejan los productos que eligen a diario. “El 84% de los consumidores muestra preocupación por el cambio climático y al menos realizan cinco acciones sustentables. Como empresa, nos enfocamos en impulsar la innovación en diseño para avanzar en la economía circular”, afirmó.
Con ese propósito, L'Oréal Groupe México estableció una asociación con Cambridge y destinó 100 millones de euros a un acelerador de innovación, con el fin de promover procesos y talentos mediante soluciones de menor impacto. La compañía sostiene que la transición hacia un futuro sostenible también requiere un cambio de mentalidad en las decisiones de compra.
En el mismo espacio de diálogo multisectorial, Becerril participó en “El Liderazgo Femenino como Motor de Resiliencia”, donde identificó competencias que las mujeres han cultivado a lo largo de la historia, como la capacidad de tejer redes de apoyo, escuchar activamente y ejercer un liderazgo horizontal, habilidades que hacen productivos a los equipos de trabajo.
“Hacer que cada integrante de un equipo se sienta visto y valorado potencia el rendimiento y acelera la consecución de metas”, dijo. Además, señaló que, aunque las mujeres tienen una presencia masiva en la fuerza laboral a nivel operativo, su representación sigue siendo escasa en los niveles más altos de dirección, en la toma de decisiones y en el ámbito público. Por ello, enfatizó la necesidad de superar la “trampa” de buscar ser perfecto antes de postularse a un rol directivo y de que las organizaciones revisen cómo valoran el talento en cargos ejecutivos.