El gobierno federal creó la Oficina Presidencial para la Promoción de Inversiones, organismo que concentrará el acompañamiento y la autorización de proyectos estratégicos que busquen establecerse en México. El objetivo principal es reducir tiempos de respuesta, digitalizar trámites y coordinar a las dependencias federales involucradas en su aprobación.
Este mecanismo forma parte del Plan México y fue establecido mediante un decreto presidencial para facilitar la ejecución de proyectos considerados prioritarios para el desarrollo económico del país.
En una primera etapa, la Oficina atenderá inversiones superiores a 2,000 millones de pesos y posteriormente ampliará su cobertura a empresas de menor tamaño.
La dependencia tendrá como propósito recibir, evaluar y dar seguimiento a los proyectos de inversión mediante un Comité Interinstitucional que reunirá a las secretarías de Economía, Hacienda, Energía, Medio Ambiente, Anticorrupción y Buen Gobierno, así como a la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones.
La meta es que los proyectos elegibles obtengan una resolución en un plazo máximo de 30 días, contando con el apoyo de una Ventanilla Nacional Digital de Inversiones que concentrará la gestión de los trámites.
Podrán acceder a este esquema los proyectos ubicados en polos de desarrollo impulsados por el gobierno federal, aquellos vinculados con sectores estratégicos definidos en el Plan México y las inversiones con monto igual o superior a 2,000 millones de pesos.
Entre las actividades prioritarias se encuentran la industria automotriz y de autopartes, semiconductores, dispositivos médicos, farmacéutica y biofarmacéutica, electrónica, química, textil y confección, infraestructura tecnológica y energía.
El decreto también prevé la homologación gradual de trámites en todos los órdenes de gobierno para reducir cargas administrativas y facilitar la llegada de inversiones al país.