Silza, filial de Grupo Tomza, utilizó el Mecanismo Alternativo de Solución de Controversias (MASC) para evitar responsabilidades tras la explosión del 10 de septiembre de 2025 en Iztapalapa, que dejó 32 fallecidos, 63 lesionados y daños materiales. La empresa ha firmado 156 acuerdos reparatorios bajo el MASC en materia penal con las víctimas; la abogada penalista Ángela Frías indica que estos benefician a los afectados pero no resuelven el problema de fondo, y al ser confidenciales se desconoce su contenido y el mecanismo elegido. Frías explica que el MASC permite a Silza repetir el recurso sin límite, a diferencia de la suspensión condicional del proceso, que impide volver a usarla por los mismos delitos durante dos años (o cinco si se incumple). La Fiscalía señaló que el conductor de la pipa no estaba capacitado, no se le practicó examen médico ni descansó suficientemente, además de otras omisiones en gestión de riesgos. Falta que dos partes firmen los acuerdos: la familia de la niña salvada por su abuela Alicia y la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transporte (SICT) por daños a la vía pública. Si ambos firman, el caso se cerraría y no podría judicializarse. Además, el 9 de agosto de 2025, una pipa vinculada a Grupo Tomza explotó en Cuernavaca, Morelos, causando una muerte, 21 lesionados y 34 viviendas afectadas. Desde octubre de 2013, Grupo Tomza está relacionado con 24 explosiones o volcaduras de pipas en el país, con un total de 54 muertos y 122 lesionados.