El gasto de los hogares estadounidenses disminuyó en julio, debido principalmente a una caída en la compra de vehículos y de las ventas en línea, a contravía de las expectativas del mercado, según datos publicados el viernes por el Departamento de Comercio. Las ventas minoristas totalizaron el mes pasado 763,600 millones de dólares, 0.6% menos que en junio pero 5% más que el año anterior. El promedio interanual incluye un aumento de casi 20% en la compra de gasolina como resultado del impacto en los precios de la guerra en Oriente Medio. Los datos de junio ya dejaban ver una tendencia a la caída del consumo, que había aumentado solo un 0.2%. Este índice general incluye compras en tiendas, restaurantes y gasolina y no está ajustado por la inflación, que se ha acelerado notablemente durante este período. Excluyendo la adquisición y reparación de vehículos, el consumo cae 0,3%. Y si también se dejan fuera las compras en gasolineras, cuyas fluctuaciones son fuertes debido a la volatilidad de los precios de los combustibles desde el inicio de la guerra en Oriente Medio, el descenso es de 0,2%. Sin embargo, esta tendencia se distribuye de forma desigual. Las ventas en tiendas de ropa y accesorios se beneficiaron del regreso a clases, que en Estados Unidos se produce en agosto, con un aumento del 1.9%. También crecieron las ventas en comercios vinculados a la salud y el cuidado personal (+0.7%). Por el contrario, cayeron drásticamente en las tiendas online, en 2.2% intermensual, y en las de productos electrónicos (-0.5%).

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